Seguro que muchos de vosotros os habéis levantado más de una vez con fuertes dolores de espalda o tirones tras una noche llena de malas posturas. Si bien es cierto que la mayoría de las personas no controlan los movimientos que hacen en la cama una vez dormidos, también es verdad que podemos intentar ‘educar’ a nuestro cuerpo tratando de adoptar posturas saludables a la hora de dormir, ya que así habrá menos posibilidades de que a la mañana siguiente las malas posturas nos hayan producido lesiones.

En la clínica de fisioterapia donde suelo acudir habitualmente me recomendaron una serie de consejos debido a que muchas veces sufría pequeñas lesiones o dolores habituales provocados por las posturas al dormir. En primer lugar, me comentaron que dormir boca abajo es muy perjudicial para nuestros músculos, principalmente los del cuello.

Al estar boca abajo el cuello hace un doble esfuerzo de levantarse para apoyarse sobre la almohada y de girarse en una posición nada natural, lo que hace que las lesiones de cervicales y los tirones en el cuello sean algo de lo más frecuente. Si dormimos boca abajo pero sin almohada, los daños menores pero, aun así, no es recomendable.

La mejor postura para dormir es boca arriba con almohada, con la espalda lo más recta posible dentro de una comodidad confortable, o de lado en posición fetal. En estas dos posturas las vértebras de nuestra columna no sufren y están bien colocadas, mientras que cualquier otra postura puede provocarnos distintos dolores y molestias.

También es importante la forma en que nos levantamos de la cama para evitar mareos y tirones. Así, estemos en la postura que estemos, conviene apoyarnos con una mano en la cama y pasar de posición tumbada a sentada y, en un segundo paso y con los dos pies sobre el suelo, levantarnos.

Espero que estos consejos os ayuden a reducir vuestros dolores de espalda provocadas por las malas posturas al dormir.