La seguridad y la velocidad en la navegación es un denominador común en todos los usuarios que utilizan Internet.

Todos queremos que nuestra navegación sea rápida y segura, es decir, que las páginas nos carguen con la máxima velocidad, que al hacer click en enlaces se nos abran las nuevas pestañas o ventanas igual de rápido y que todo nuestro paso por la red sea seguro y no nos roben datos ni puedan seguir nuestro rastro.

Con la utilización de proxys, podemos aumentar estos dos factores. Los proxys son dispositivos que actúan como servidores intermediarios entre el usuario y la red. De esta forma, el usuario no navega a través de la red general sino a través del proxy. Esto implica, a su vez, que la IP del equipo a través del cual el usuario está navegando queda oculta, mostrándose únicamente la IP del proxy.

¿Y cómo afectan los proxys a la seguridad y la velocidad en la navegación?

Seguridad

Al navegar a través de un servidor que utilizan solo algunas personas o incluso ninguna más aparte del usuario que compra el proxy, las posibilidades de rastreo son mínimas, casi inexistentes. Además, el proxy provoca que se oculte la IP de equipo desde el cual se navega, por lo que la seguridad aumenta debido a que imposibilita el rastreo de la navegación de dicho usuario, y tampoco pueden accederse a los datos privados del usuario, ya que no pertenecen a ningún equipo sino aun proxy.

Velocidad

Por el mismo motivo que en el caso de la seguridad, el escaso flujo de navegación que tiene un proxy, la velocidad se incrementa. Existen proxy tanto privados como compartidos. Estos últimos son proxys que utilizan un número reducido de usuario, mientras que los privados los utiliza únicamente el usuario que los compra.

Para esta y otras utilidades, cada vez los usuarios realizan más compras de paquetes de proxys españoles. Si alguno también los ha probado, estaré me encantará recibir vuestras impresiones.