Esta web carga rápido, esta otra tarda más de 3 segundos, las imágenes tardan en aparecer, ya me he cansado de esperar… estas frases tipo están asociadas a la velocidad de carga de cualquier web de las que te puedas encontrar navegando. Estas afirmaciones las podría haber hecho un usuario cualquiera y seguro que tendrá razón. El usuario no siempre lleva la razón, pero en cuestiones de carga sí que manda, esa es una de las claves que queremos destacar en el artículo.

Facilita la navegabilidad y experiencia de usuario

Una máxima en este sector, si se pretende desarrollar y diseñar una web para captar tráfico, una vez que han accedido al sitio web, haz todo lo posible porque permanezcan y se interesen por la página. De no ser así, cualquier aspecto, como que la página tarde en cargarse unos segundos son determinantes. Son suficientes para que el usuario decida cambiar de página rápidamente, algo que deberías evitar.

Para ello existen ciertos mecanismos realmente útiles para evitar que la página pese en exceso e impedir así una prolongación en los tiempos de carga de un sitio web. Uno de ellos es el de disponer de una velocidad del servidor muy satisfactoria y configurada para este tipo de cuestiones. Hay servidores para SEO, o mejor dicho, que están configurados para dar prioridad a esta velocidad de carga para una valoración futura y navegabilidad acorde a las intenciones de búsqueda y de paciencia del usuario medio.

Otros factores que afectan

Aparte del servidor programado, como elemento externo, también existen otro cúmulo de condicionantes que forman parte del trabajo de posicionamiento habitual y mantenimiento de un sitio web. Entre ellos las dimensiones y peso de las imágenes y vídeos –todo el apartado multimedia-, lo limpio y ordenado que esté el código –es conveniente minimizarlo-, o la cantidad de plugins instalados, entre otras cuestiones más técnicas.