El mundo del marketing está lleno de conceptos que, de primeras, pueden parecernos confusos. Sin embargo, una vez que profundizamos en ellos, nos damos cuenta de que son de sobra conocidos por nosotros y que, de hecho, puede hasta que llevemos aplicando estas técnicas desde hace tiempo.

Dos de los conceptos que más interesantes me resultan son los de Inbound y Outbound Marketing, precisamente porque reflejan muy bien la evolución de esta disciplina y la aparición de nuevas formas de persuasión y difusión de los últimos años, así que a continuación paso a explicarlos para que todo el mundo pueda relacionarlos con su significado apropiado cada vez que los lea en algún sitio o los escuche.

Outbound Marketing

El Outbound Marketing es el marketing tradicional, el que se sirve de técnicas que consisten en ir a buscar al usuario para presentarle tus productos o servicios. Se trata normalmente de estrategias que resultan ciertamente invasivas para el público, ya que algunos ejemplos de Outbound Marketing son las llamadas de teleoperadoras a casa ofreciéndote nuevas ofertas o los mails promocionales que cada día recibimos por decenas en nuestros correos electrónicos. Por ello, se suele decir que muchas de estas técnicas están obsoletas y que para que producan buenos resultados hay que estudiarlas y prepararlas muy bien.

Inbound Marketing

El lado opuesto del marketing se encuentra el Inbound Marketing, basado en los avances de los últimos años y en las nuevas formas de vender y mostrar al público tus productos o servicios. Con el Inbound Marketing es la compañía en cuestión la que se acerca al cliente y provoca el interés del usuario. Son técnicas de Inbound Marketing, por ejemplo, las llamadas a la acción a través de redes sociales para que el usuario participe en concursos o sorteos, los blogs que fidelizan al público con una marca o los newsletters, siempre y cuando el usuario haya dado su consentimiento para recibirlo y no saturen a las personas.