A la hora de crear una página web nueva hay que tener en cuenta un aspecto muy importante que en la sociedad actual se configura como imprescindible: el diseño web responsive.

Para quienes no tengan claro este concepto, el diseño web responsive se refiere a la adaptación del diseño web a dispositivos móviles como teléfonos o tablets. Esto es necesario porque el formato y el tamaño de las pantañas de cada dispositivo son muy diferentes entre sí.

Por ejemplo, las pantallas de los ordenadores portátiles y de mesa son muy grandes y con formato horizontal, mientras que las tablets son más pequeñas y los teléfonos más pequeños todavía y con formato vertical.

Por ello, es necesario diseñar una adaptación para cada formato, con la finalidad de que al usuario le resulte sencilla la navegación. Esto es importante especialmente en los casos de comercios electrónicos, ya que está en juego que un usuario compre o no en esa tienda online.

A la hora de crear una tienda online es muy importante tener en cuenta el diseño responsive. Imaginemos que un usuario entra en un e-commerce de bañadores y resulta que esa web no está adaptada para móviles (y el usuario entra a través de su móvil, claro).

En ese caso, al usuario le resultará prácticamente imposible completar su pedido con normalidad y facilidad, por lo que lo más seguro es que abandone el proceso de compra.

En una época y en una sociedad en la que el consumo de Internet a través de dispositivos móviles ha aumentado tanto, es primordial tener en cuenta el responsive a la hora de hacer una nueva tienda online.

La estructura cambia, los formatos cambian y hay que saber adaptar la misma información a un espacio más reducido. Para ello, hay que jerarquizar muy bien la información y simplificar los textos.