Se acaba el verano y llega el momento de pensar en la forma que utilizaremos para calentar nuestros hogares cuando llegue el frío.

En generan, tenemos dos opciones de combustibles a la hora de producir calor en nuestro hogar o empresa: el gasóleo y la biomasa.

En este artículo me gustaría destacar las ventajas que ofrece concretamente el combustible de biomasa con respecto al gasóleo.

Ventajas de la biomasa como combustible de producción de calor

Precio

En primer lugar, hay que tener en cuenta que el precio de la materia prima, la biomasa, es considerablemente más barato que el precio del gasóleo. La biomasa es un combustible compuesto por residuos naturales como la leña, las astillas o los pellets.

Por ello, el precio al que se comercializa uno y otro combustible es muy diferente, siendo mucho más económica la biomasa, con lo cual los consumidores ahorrarían dinero si tuvieran en sus hogares estufas y calderas de biomasa.

Medio ambiente

Como he comentado, la biomasa es un conjunto de residuos naturales que al quemarse, producen calor. Con esto quiero decir también que es un tipo de combustible totalmente respetuoso con el medio ambiente: no contamina ni aumenta el CO2, ni contribuye a la producción de lluvia ácida.

Sin embargo, como ya sabemos, el gasóleo sí que es un combustible contaminante.

Creación de empleo

Además, todo lo que se genera alrededor de la biomasa contribuye a la creación de empleo en el sector. Es necesario personal que recoja la biomasa de los bosques, es necesario personal que lo transporte y también que lo comercialice.

Rentabilidad

Hay que aclarar que la mayoría de estufas y calderas que funcionan con gasóleo, son susceptibles de adaptarse también a la biomasa. Eso sí, hay que realizar una inversión mayor que si preparamos o compramos una estufa de gasóleo. Sin embargo, debido al menor precio de combustible de biomasa y pellets, se ha comprobado que en tres años se rentabiliza la inversión, y a partir de ese momento todo será ahorro.